Cabalgaré lo que nos queda de trayecto. No pierdas mi imagen ni el ritmo del paso. Te quiero cerca, rodeándome, merodeando la locura.
Aunque las estaciones se contrapongan, aunque los ángeles nos hayan dado la espalda, aunque no exista promesa y sólo reste una noche oscura por atravesar. O a vos te han anticipado cuánto durará este acto?
Ya es hora de ir a casa.