"Pabiá' nadxiielí laa? bisaana' güe'niani lii,
Nadxiielí zia' hró ne ziuula' ne nasoo
Ni zánda' ugaanda guenda' ladxiduá, ora cuyúbi hra' nacahui
Hrá hrindáa' xquenda binni ne guenda nacha hui sti bidó.
Nadxiielí bia' guiú dxi'
ni hriquiñenu' guirá dxi, neza lú gubidxa ne bianni' gui'ri'.
Nadxieelí ti zánda guni'nu nitiizi' casi nguiu' hrucaalú ni cadi núu neza;
Nadxieelí nayaá guie' stí binni ni hrudxii diidxa hrugá.
Nadxieelí stale pe casi hrishaca la'dxe' ca yuuba' yo'sho' stine,
Ne ni hriní íque dxi nahuine ti biya'ni huandi'.
Nadxiielí ne ti guendanadxí ni zacaná binite'
Dxi bisáana' ca xpiduaya' - ¡Nadxiielí ne xpi ladxiduáya,
Guendarudxiidxe', nisa luá', ne guirá' xquendanabane'! - Ne paniná bidó ndxo',
Xnesape' zanadxiielí neca' ma gúte'."
By Elizabeth Barret Browning. 1850
From: Sonnets from the Portuguese
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"¿Cómo te amo?, déjame contar las formas,
Te amo hasta la profundidad y la extensión y altura
que puede alcanzar mi alma, cuando busca a ciegas
Los límites del ser y de la gracia ideal.
Te amo hasta el nivel más quieto,
de la necesidad cotidiana, a la luz del sol y el candelabro.
Te amo con la libertad con que se opone el hombre a la injusticia;
Te amo con la pureza de quien desdeña los elogios.
Te amo con pasión exacerbada por mis viejas penas,
Y con la fe inocente de mi infancia.
Te amo con el amor que me pareció haber perdido
Cuando deje de creer en los santos - ¡Te amo con el aliento,
Sonrisas, lágrimas, de mi vida entera! - Y si Dios lo quisiera,
te amaré aún mejor después de la muerte."
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domingo 31 de mayo de 2009
domingo 3 de mayo de 2009
CHAPELLE, EL PUNTO Y EL DESEO

Como el agua de la rueda del molino, que pasa una y otra vez, y cae diferente y alimenta la esperanza, así estoy. Observo cómo gira la rueda, cómo se retorna, cómo nos reinventamos para seguir el proceso del movimiento sin fin.
Hace muchos años, cuando recorrí el Museo de Artes y Medidas de Paris (acá) , la rueda parecía girar más lenta, y entonces, la conciencia de la finitud era apenas un atisbo, un roce que jamás llegaba a ser beso. Pero desde la penumbra del museo, se plantaba el hombre, buscando descifrar la levedad del existir, y eso ya comenzaba a acelerar el movimiento.
Cuando todas las respuestas se fueron agotando, desemboqué en la Capilla, donde se rinde culto místico a lo profano. Allí, en el centro, caían por la memoria en cámara lenta las palabras de Umberto Eco, y el péndulo oscilaba.
"Es el pédundulo de Foucault -estaba diciendo él-. Primer experimento en un sótano en 1851, después en el Observatoire y más tarde bajo la cúpula del Pantheón, con un hilo de sesenta y siete metros y una esfera de veintiocho kilos. Por último, desde 1855 está instalado aquí, a escala reducida, y cuelga de aquel orificio, en el centro del crucero.-¿Y qué hace? ¿Tambalearse?-Demuestra la rotación de la Tierra. Como el punto de suspensión permanece inmóvil...-¿Y por qué permanece inmóvil?-Porque un punto ... cómo te diré .. en su punto central, a ver si me explico, todo punto que esté justo en el centro de los puntos que ves, pues bien, ese punto, el punto geométrico, no lo ves, no tiene dimensiones, y lo que no tiene dimensiones no puede moverse hacia la derecha ni hacia la izquierda, ni hacia arriba ni hacia abajo. Por tanto no gira. ¿Entiendes? Si el punto no tiene dimensiones, ni siquiera puede girar alrededor de sí mismo. Ni siquiera tiene sí mismo...-¿Tampoco si la Tierra gira?-La Tierra gira pero el punto no. Si te gusta, bien; si no, te aguantas. ¿Estamos? (El péndulo de Foucault, obra escrita por Umberto Eco en 1988.)
Tiempo más tarde, tuve mi mariposa en pekin, y con ella volé, fue comienzo y fin.
A veces, me siento sobre la cama, y pienso que la rueda se debe haber salido de su eje en algunos períodos, y por eso, el agua se esparció por tantos costados.
De aquella mariposa, recojo un comentario para poner un punto, un punto sublime, un punto del que puedo sostenerme sin miedo.
"Arrastrada vida la de un punto: no tenerse ni a si mismo!!! no le queda más remedio que la modestia. Para tener sentido necesita infinitos como él. Sin embargo le queda el consuelo de saber que la "i" sin él se descabeza, la coma enviuda, el arco de ni medio ni de entero ni de todo ni hurtado, en la cocina todo quemado o crudo quedaría, la calceta y el bordado de comas se harían, lazadas para sutura, y como pini no me ponga uno en boca seguiría y seguiría y punto.
El punto ha muerto: el auto no se cala. ".
La foto es Marie, en el foco de Jean Saudek, porque sé que le gusta.
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